16 mayo 2017

10 cosas que no me gustan de China

Después de la lista de las 10 cosas que me encantan de China, os cuento cuáles son las 10 cosas que no eché nada de menos cuando regresé a mi país...




1. El olor a "tofu apestoso" que te ataca de vez en cuando en la calle.

Sí, existe una cosa llamada tofu apestoso que, como su propio nombre indica, huele horriblemente mal. El tofu apestoso no es más y nada menos que tofu fermentado que se vende como aperitivo por todas partes en China. Es muy común pasear por las calles de las ciudades y encontrarse unos carritos donde alguien está cocinando este pinchito tan particular. La mayor parte de personas que pasan por los alrededores se cubren la nariz con el brazo, y no es para menos... El olor es realmente vomitivo.


No todo el universo del tofu es terrible, aquí tenéis una muestra de tofu del rico, con sus especias y olor normal.

2. Las cucarachas.

Hay muchas cucarachas por todas partes. Encontré cucarachas en todos los hostales donde me alojé, en el undécimo piso de mi residencia, en la calle, en restaurantes e incluso en la caja de palillos del comedor universitario. A todos nos daba mucho asco al principio, pero también es algo con lo que se aprende a vivir... O no.


Os presento mi inseparable e invencible matacucarachas.

3. La contaminación. 

Creo que todos los que hemos vivido en China coincidimos en esto. Ya os lo expliqué en el post La China de la niebla gris, por lo que solo tenéis que echarle un vistazo para comprender lo terrible que es vivir meses y meses y meses bajo esa "cúpula". 
Si quieres vivir en China durante una temporada, tienes que asumir que vas a regresar a tu país con los pulmones llenos de mierda, por muchas mascarillas que te pongas.


Una preciosa mañana de noviembre.

4. Eso de que trabajen día y noche y te toque una obra al lado de casa.

En las ciudades chinas aparecen barrios nuevos enteros en un abrir y cerrar de ojos, ya que hay personas trabajando en las obras día y noche. Al lado del edificio donde vivía estaban construyendo uno de estos barrios y, aunque  de día el ruido era bastante soportabe, de noche era una tortura. Acabé acostumbrándome, claro, ¡qué remedio!

Edificio en construcción frente a mi habitación.

5. La velocidad de autobusistas, taxistas y demás istas.

Pasé muuucho miedo viajando en taxis, autocares e incluso en autobuses urbanos. ¡Corren como si no hubiera mañana! Viajando por diferentes lugares del país tuvimos dos pequeños accidentes... En una ocasión, el autobús donde íbamos montadas chocó contra el vehículo que venía de frente. Y otra vez, otro autocar atropelló a un ciclista que circulaba a nuestro lado. Imaginad el terror que pasé una vez en la que el autocar al que iba a subir estaba lleno e hicieron que me sentara en el asiento de copiloto (sin cinturón). Velocidad de vértigo en una carretera de montaña llena de curvas... Debí ir todo el trayecto más blanca que un bol de arroz, y no hacía más que buscar la posición en la que mi cuerpo quedase mejor protegido en el caso de que la tragedia nos atrapara. Finalmente pensé que llevando la cabeza a mis rodillas y poniéndome la mochila por encima de la nuca a modo de caparazón, sobreviviría.


Al menos algunos llevan un buen sistema de ventilación, por si alguien se siente un poco mareado.

6. El precio de las tabletas de chocolate

China no es un buen lugar para los adictos al chocolate. La sección de chocolates de los supermercados chinos es bastante escasa, y las marcas que se encuentran son como plástico teñido de negro. Además, cuando encuentras chocolate decente, te llevas la sorpresa de que la tableta te sale un pelín cara. Me costó horrores encontrar chocolate del bueno, pero justo cuando estaba al borde del síndrome de abstinencia, Carrefour (allí llamado Jialefu) apareció en mi vida.

Yo llorando de emoción frente a los estantes de chocolate en el Jialefu.

7. La censura en internet

Ni Blogger, ni Wordpress, ni Facebook, ni Twitter, ni Instagram, ni Youtube, ni buscador de Google, ni Gmail, ni El País, ni otros muchos medios de información. La lista de sitios web censurados es larga. Si quieres usar el internet al que estás acostumbrado, tendrás que recurrir a ciertos truquillos no del todo legales... 




8. Que los palos de las escobas sean tan cortos
Algo que nos hacía mucha gracia a todos era el tamaño de los palos de las escobas... Con suerte se podía encontrar alguno que llegase por encima de la cadera. No era algo demasiado cómodo a la hora de barrer y si la superficie a limpiar era algo amplia, el dolor de espalda estaba asegurado.





9. Lo de que fumen tanto
Vivir en un país con unos 300 millones de fumadores y en el que aún está permitido fumar en la mayor parte de sitios es algo poco agradable para los no fumadores acostumbrados a la fabulosa ley antitabaco de nuestro país.

"Un fumador medio en China consume 22 cigarros al día, casi un 50% más que en 1980" Fuente: The Tobacco Atlas


10. Que esté tan lejos.
Por unos 50 euros y poco más de 2 horas, uno puede irse de escapada a Londres, a París o a Bruselas. Sin embargo, lo de hacer una escapada a China es algo más caro y complicado. Muy a mi pesar...





4 comentarios:

  1. De todo lo que has nombrado, yo creo que lo de las cucarachas lo peor... Qué asquito, leñe.

    Flipo con que, con la contaminación que hay, aún permitan fumar (y la gente lo haga) en cualquier lado. Supongo que, ya que no les dejan tener Internet (a ver si dices esos trucos para acceder, por si acaso), pensarán: "pues al menos que fumen"...

    Oye, y lo de que escupen mucho y en cualquier sitio, ¿es verdad? Porque eso también me da bastante asco.

    Muy buen post como de costumbre. Welcome back!

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    Respuestas
    1. Yentelman! :)
      Escupen mucho, sí, no es ningún bulo. Es una costumbre muy normalizada allí. Da un poco de asquete al principio, pero la verdad es que no era algo que me molestase en extremo. Agradable no es, desde luego, pero uno se acostumbra a hacer oídos sordos a ese carraspeo de garganta preliminar y a mirar para otro lado... Lo que me hace gracia es que no solo escupen en la calle, hasta en el pasillo de los trenes o en los autobuses los he visto yo escupir como si nada! En fin, otros países, otras costumbres :D
      En cuanto a lo del tabaco, creo que muy recientemente se ha instaurado una ley que prohíbe fumar en lugares públicos, pero me parece que solo se aplica en grandes ciudades y que en la inmensa mayoría del país aún se puede fumar tanto como se quiera y donde se quiera.
      Lo de las cucarachas en la habitación lo llevaba yo muy mal... Y tuve suerte de que no me tocasen ratas, que también abundan por allí!
      Un saludo y gracias por el comentario :)

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  2. Andelei17/5/17

    Jialefúuuuu! <3
    El tabaco sí se nota, ¡cierto!

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  3. Yo estuve el mes de julio de hace ya unos 8 años y no vi cucarachas en ningún lado! (Zona Wudaokou) Bueno, en el mercado de bichos quizá? Los escupitajos y el olor de los wc, y del tofu, era lo peor, y los mosquitos si llovía, ah! Y la venta de pollitos en diminutas jaulas para los niños 😭 Y los perros que tenían algunos indigentes para dar más pena.

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