21 agosto 2016

China en Río: sonrisas y lágrimas.

26 oros, 18 platas y otros 26 bronces son las medallas olímpicas obtenidas este año por China. Un total de 70 medallas. Se dice que los resultados han sido bastante decepcionantes para el país asiático o, al menos, eso es lo que da a entender el gobierno, que ya se ha encargado de censurar noticias sobre los fracasos invitando a los medios a ser más patrióticos.

No soy ninguna experta en los Juegos Olímpicos, pero eso de 70 medallas me sonaba a muchas, por lo que me picó la curiosidad por saber cuántas habían ganado en los juegos anteriores. Lo cierto es que el resultado de este año no está nada mal y solo queda superado por la edición del 2008 en Beijing (con 100 medallas) y la del 2012 en Londres (con 88). Por lo que no creo que haya sido un año tan terrible como lo pintan; solo se ha pegado un ligero bajón en el medallero.

Pero entonces, ¿por qué se lo han tomado tan mal? 



17 agosto 2016

El regreso: Choque Cultural Reverso.

Cuando decidí irme a China y empecé a difundir la noticia entre familiares y amigos, todos ponían los ojos como platos y me decían cosas como: "¿Pero tú sola?", "¡Qué loca!", "¿A China? ¡Pero si aquello es totalmente distinto!" La gente no paraba de recordarme lo grande que iba a ser el choque cultural, lo mucho que me iba a costar adaptarme, lo lejos que iba a estar... Tal vez, por eso, antes de llegar allí ya había interiorizado por completo qué es lo que implicaba irme a vivir tan lejos y durante tanto tiempo. Esto hizo que al llegar a China (o tal vez incluso antes) algo en mi cabeza hiciera "click" y me dejara en blanco, de forma que estaba preparada para asumir lo que fuera que me tocase asumir. La adaptación no sólo fue fácil y rápida, sino que fue absoluta.
Sin embargo, lo que me pilló por sorpresa fue la vuelta a España. Yo sabía que iba a volver, conocía el día, la hora y  el lugar al que llegaría, pero no me había parado a pensar en qué es lo que supondría ese regreso.